El desconocimiento culpable que en occidente tenemos
de todo lo que a occidente no le sirve según
su modelo de sociedad se extiende, entre otras cosas,
al territorio de la edición de libros. Con
escasas excepciones, pocas editoriales se ocupan de
rastrear inmensas zonas culturales: buena parte de
África, Asia, Oceanía, América
del Sur y del Centro y Europa del Este son, por sistema,
ignoradas, a pesar de que en esos lugares y en esas
lenguas está surgiendo una literatura de enorme
calidad. la colección de poesía maRemoto
pretende reparar, aunque sólo sea en parte,
esta injusticia: la derivada de nuestro desconocimiento
de las poesías ausentes de nuestras editoriales,
de nuestras librerías y bibliotecas y, lo que
es más grave, de nuestras propias conciencias.
Las necesitamos para completar el mapa de lo que somos
y nos necesitan para cumplir la vocación última
de toda gran poesía: ser un instrumento para
el conocimiento no sólo del pueblo en el que
surge sino también, y sobre todo, de la humanidad
en su conjunto.
Con esta colección queremos
mostrar hasta qué punto occidente (acomodado
en la contemplación de su propio ombligo) está
evitando parte de la mejor literatura que se hace hoy
por hoy en el mundo. maRemoto pretende abrir un espacio
en el que puedan respirar libremente (y, al hacerlo,
purifiquen nuestro aire) las poesías de las otras
culturas del mundo.
Con la publicación de entre
seis y nueve libros bilingües al año, poco
a poco irán apareciendo poetas eslovenos, hindis,
bengalíes, chinos, brasileños, mozambicanos,
albaneses, kurdos, quechuas, rumanos, angoleños,
guaraníes, indonesios, iraníes, etc. También
se dará cabida a poetas de países africanos,
asiáticos, caribeños u oceánicos
que, aunque su lengua literaria sea el inglés,
el francés, el portugués u otra de las
occidentales, la realidad de la que hablan nos sea a
pesar de todo extraña y reveladora de mundos
diferentes.
Aurora Luque y
Jesús Aguado
Directores de maRemoto
Humberto
Ak'abal nació en Momostenango, Totonicapán
(Guatemala) en 1952. Ha publicado los siguientes libros de
poemas: El animalero (1990), Guardián de la caída
del agua (1993, galardonado con el Quetzal de oro por la Asociación
de periodistas guatemaltecos), hojas del árbol pajarero
(1995), Lluvia de luna en la cipresalada (1996), Ajkem Tzij
- Tejedor de palabras (1996), Retoño salvaje (1997),
Desnuda como la primera vez (1998) y Cinco puntos cardinales
(1998). Ha recibido el Premio Internacional de Poesía
"Blaise Cendrars" en Neuchâtel (Suiza) en
1997 y el Premio Continental "Canto de América"
de la UNESCO en 1998.
"Comprendí que la poesía
es el relámpago que rompe la noche del poeta; no
dura mucho tiempo pero sí lo suficiente para avanzar
un poco en el camino."
"Crucé el puente. Sentí sed. Comencé
a abrir un hoyo con mis manos; a medida que sacaba tierra
fui encontrando humedad; luego mis manos sacaron lodo,
hasta que finalmente di con un nacimiento de agua. El
brotecito parecía un gusano moviéndose
entre la tierra removida. Dejé que reposara.
El agua turbia comenzó a aclarase, el lodo se
fue asentando en el fondo del pequeño pozo. Aguacalé
mis manos, tomé agua y bebí. (...) Creo
que ese sueño marcó mi vida con la poesía,
o mejor dicho, despertó la poesía en mí.
Caminar, excavar, esperar, es justamente el proceso
que me lleva al escribir un poema. Buscar la palabranecesaria,
encontrar la palabra deseada. Y esas palabras necesarias,
deseadas a que me refiero son las más cotidianas,
las de uso comunitario."
HUMBERTO
AK´ABAL
"Akábal practica
un arte poético de "contraconquista"
(para usar de un concepto ya célebre, derivado
de la Expresión Americana de Lezama Lima). Lo
practica sin embargo en un modo personalísimo,
radical. Compone su poesía desde el trasfondo
de una lengua a-gráfica, que no se apoya en la
escritura, y que se enarbola como una planta indomable
nutrida por su vetusta tradición oral: el maya-quiché.
Al impulso violento de las estructuras de esa lengua
llena de onomatopeyas y cargada de concretud, hace doblar
el castellano, hácelo someterse a la magia telúrica
de ese idioma encantado por su contigüidad umbilical
respecto al reino de la naturaleza.
De esa práctica simbiótica resulta un
lenguaje edénico, de nombración adánica,
donde el mundo dde los seres y el mundo de las cosas
permanecen en estado de comunicación auroral.
HAROLDO
DE CAMPOS
"El poeta mismo dice que cada uno
de sus poemas es elaborado mentalmente como si fuera
a ser escrito en k´iché o bien, escrito
en k´iché antes de vertirlo al castellano,
debido a la amplitud y altura de vuelo que le da su
lengua materna. Ello no demerita el hecho de que Humberto
Ak´abal haya hecho acopio, como la hormiga, de
lo mejor de la cultura universal."
FRANCISCO
MORALES SANTOS
"Humberto Ak´abal canta como
los pájaros, habla maya-k´iché y
piensa como desearíamos que pensara la mayoría
de los hombres."